No teníamos intención de escribir mucho más que el 'probando...' antes de partir, como mucho un último artículito para decir goodbye, pero el acontecimiento se lo merece.
Cuando te lanzas a una aventura de este tipo sacas a relucir tu capacidad latente para desprenderte de muchos vínculos a los que te atan la corriente del día a día, pero hay lastres a los que ni puedes ni quieres cortar la cuerda.
De los primeros los hay de peso: la vivienda, el trabajo...y poco más, la verdad.
Y los segundos son los que entran en el paquete básico que dirían los compis de la Gemma.
Pero Rubén y María Luisa nos han puesto una mochila a 17 días de la partida con la que contábamos, pero cuyo peso desconocíamos. Buuffff!!!!
Sí, es nuestro sobri. Nuestro primer sobri. Y además se llama David.
Durante un año lo veremos por webcam, la que ya le regalamos a los padres con vista, pero si lo sé les compramos una betacam o como quiera que se llamen ahora.
Su tío se va a registrarlo al juzgado, así que corto el rollo. Siento el tono edulcorado que tan poco va conmigo ni con la línea del blog. Espero que no se repita, pero es que...se me cae la baba.
PD: Espero que la Gemma, autora del tuneo del blog (confío enque os guste, a mí sí) adjunte en breve una foto de David -al que Ronaldinho le dedicó el gol ante el Athletic aunque ninguno de los dos lo sepa-.